Entrevista a Fito Cabrales. Sobre su nuevo disco “Antes de que cuente 10”

Aquí os dejamos esta entrevista a Fito Cabrales por el diario de Noticias de Navarra con motivo del lanzamiento de su nuevo disco “Antes de que cuente 10”.

Aquí os dejo el single, que como bien dice Fito, es la canción más Fitipaldi del nuevo disco “Antes de que cuente 10”, pero que el disco está lleno de muy buenas canciones impregnadas de calidad, buen quehacer. Habrá que escucharlo…

Nuevo disco Fito & Fitipaldis – Antes de que cuente diez (videoclip)

‘Antes de que cuente diez’ es el último albúm de Fito, un compacto que recoge diez temas en los que ha dado rienda suelta a su lado más musical pero sin abandonar esas historias ‘normales’ a las que sólo él sabe vestir de únicas, llegando al corazón. Una música que ya tiene nombre propio, fitoterapia
Fernando F. Garayoa

Sigue siendo el mismo Fito de siempre… El que te recibe con una sonrisa, el que disfruta hablando de su música, el artista sincero que no tiene pelos en la lengua, el músico que no olvida su concierto con Platero en el Terminal o aquella entrevista en el Iruña Park en la que tuvo que huir a la carrera de las féminas que salían de una boda. Fito Cabrales es un músico, un rockero, de raza, de los que se saben afortunados por vivir de lo que aman y transmiten esa felicidad desde la primera palabra. Ante la inminente salida de su quinto disco de estudio, Antes de que cuente diez, el músico bilbaíno charló con DIARIO DE NOTICIAS en el hotel Carlton de Bilbao. Una conversación de ésas que, al acabar, esperas que, algún día, se vuelva a repetir. -En esta nueva colección de canciones, ¿nos encontramos ante el Fito más profundo y filosófico?

-Ése no existe… Realmente, cuando escribo canciones no sé muy bien lo que quiero decir, es algo curioso. Es una frase la que me lleva a la siguiente o me inspira otras cosas; no me suelo proponer hablar de un tema en concreto. A veces lo intento, pero al final no me sale nunca. La manera de escribir canciones, para mí, es un poco como hacer zapping, en el sentido de que empiezas a escribir unas ideas y luego pasas a otras. No suelo escribir una canción en una noche, simplemente voy apuntando frases. Además, no creo que se pueda entender que intento hacer pensar a la gente con las canciones, aunque sí es verdad que cuando uno habla de los sentimientos que le afectan y que, además, son normales, cercanos y corrientes, acabas compartiéndolos con la gente; yo nunca hablo de la fórmula de la Coca-Cola. Es algo que también me pasa a mí con los temas de los demás. Siempre digo que las canciones son de amor y de odio, no existen otras.

-¿Por qué grabar el disco con un batería y un bajista distintos a los que te van a acompañar durante la gira?

-Hay dos motivos. Uno, porque me gusta cambiar las bases. No sé cuántos bajistas y baterías habrán tocado conmigo, es algo que me encanta. Sigo pensando que, en el rock and roll, el 80% de la canción es la base. Eso sí, los cambios nunca se han producido por motivos personales, simplemente ha sido porque me apetece cambiar. Y segundo, porque en cada disco intento motivarme, tener el nervio, el reto de ensayar, preparar otras cosas, tocar con otros músicos… En definitiva, aprender. La gente que funciona por inercia me parece un poco triste.

-En este sentido, es normal que parte de tu público eche de menos en la próxima gira a Candy Caramelo (bajo) y El Niño (batería), Fitipaldis en el tour anterior.

-Candy y El Niño me siguen pareciendo y me parecerán una de las mejores bases con las que puedo tocar; y se involucran tanto en los Fitipaldis que hacen una banda. De hecho, cuando yo estoy de gira, tengo una banda. Pero cuando alguien es solista, tiene las suerte de poder hacer esto, cambiar. Es como si el siguiente disco lo quisiera grabar con arpa y chelo, pues tendría que despedir a toda la banda; pero no voy a dejar de hacer la música que creo que tengo que hacer por eso. De todas maneras, yo me imagino la pregunta al revés. Si puedes tocar con Andy (Hess) y con Pete Thomas, ¿dirías que no? Pues claro que no. Si me sale la oportunidad de grabar el disco con ellos, aunque sé que no van a formar parte de la banda en la gira (lo harán Daniel Griffin y Alejandro Climent), lo haré porque me permite experimentar y grabar con dos músicos increíbles. ¿Cómo voy a decir que no a eso? ¡Soy músico!

-Dicen algunos, probablemente a los que no les gusta Fito, que el single, ‘Antes de que cuente diez’, es más de lo mismo…

-Al que no le gusta Fito, está claro que no me puede oír. Pero yo ya estoy por encima de eso, me la suda. La razón de este comentario es que lo que ha escuchado la gente es el single y, en este sentido, estoy de acuerdo con ellos porque es la canción más Fitipaldi del disco; precisamente por eso es el single. Pero cuando escuchen el disco entero se darán cuenta de que no va por ahí. De todas maneras, a mí lo que me daría pena es que dijeran que no parece Fito. Muchas veces, el estilo lo puedes tomar a bien o a mal; depende de la buena o mala hostia que tenga el que escucha. A un artista le puedes decir: “Joder, cómo se nota que eres tú, me encanta tu estilo”. O, por el contrario: “Siempre haces el mismo disco”. A mí me sucede, en cierta manera, lo mismo; por ejemplo, si AC/DC mete un piano en una canción les daría de hostias. Realmente, lo que parece genial es que la gente, le guste o no le guste, lo diga.

-¿Qué cura la Fitoterapia?

-La Fitoterapia no cura nada, lo que realmente cura es la música, las canciones. Pero depende también del que escucha. Hay gente que necesitamos canciones para vivir, y no hace falta ser músico para esto… Las canciones tienen ese poder, el poder de cambiarte el estado de ánimo. Te levantas por la mañana, pones un disco y te sientes mejor… O ni siquiera mejor, pero sientes algo. Esa es la fuerza de la música, y a mí es algo que me pasa, y no sólo con mis canciones… De repente escuchas una canción, ni siquiera tiene que ser rock, y te hace sentir bien o de alguna forma especial. Yo siempre digo que, con tal de hacer sentir, ya vale; por lo menos así te das cuenta de que no eres una puta piedra. Y si tú eres capaz tocando, de hacer que la gente sienta algo, ya no digo conseguir que se eleven varios palmos del suelo, eso significa que lo que haces ya vale la pena.

-Volviendo al disco, tras escuchar las canciones, una de las primeras sensaciones que surgen es que la mayoría de los temas tienen mucho más desarrollo instrumental que en trabajos anteriores, sobre todo en lo que a guitarra y saxo se refiere.

-En general, sí. De todas maneras, creo que nunca me han salido canciones cortas. Y es que yo sigo siendo un tipo al que le gusta que en sus canciones haya solos… y música. Realmente no puedo hacer una canción de dos minutos, siempre son temas largos. Pero sí es verdad que en este disco nos hemos recreado un poco más. Digamos que en este álbum me he dado cuenta de que somos una banda grande, con seis personas. Y si tengo una Hammond, un saxofón, guitarras… Pues metámoslo. Para mí, la diferencia con respecto a los anteriores trabajos es que las partes en las que antes iban solos ahora las hemos arreglado, y nos hemos extendido más.

-Metafóricamente, y contando con un teclas de la talla de Joserra Senperena, en una canción, si la guitarra eléctrica es el rock, ¿el Hammond sería el roll?

-La verdad es que yo no he usado el Hammond siempre… Pero sí puedo decir que los instrumentos nunca son culpables de nada, son los músicos. De hecho, probablemente yo no había usado el Hammond porque no conocía a Joserra. Eso sí, una vez que lo conocí, lo quiero siempre a mi lado.

-Al hilo de lo que Fito cuenta en las letras de este disco, ¿por qué es necesario el rock and roll?

-La frase completa es: “Qué necesario es el rock and roll, y qué prescindible el cuero”. Y eso que yo llevo chupa de cuero, botas y gorra, me encanta el cuero. Pero lo que quiero decir es que, muchas veces, cuando se pone de moda el rock, lo que se pone de moda realmente es la estética y la actitud, más que la música. Hay mucha gente que se escuda en una actitud, que yo se la puedo permitir a Keith Richards porque ha hecho 35 discos maravillosos; o le puedo permitir esas pintas a Jimi Hendrix porque tocando la guitarra es el mejor… Pero si sólo hay eso, no me mola.

-La música actual, sobre todo la de las radiofórmulas, ¿es de todo a cien?

-No lo sé. Antes había como varios tipos de emisoras y cada una tenía sus bandas, de pop o de rock o de lo que fuera. Pero, ahora mismo, las radios no apuestan por nada, sólo por el éxito. Yo pongo la radio y todas suenan igual… Y no me gusta. Sigo pensando que el lugar de la radio en la música es el yo conozco algo y lo quiero dar a conocer. Actualmente es todo lo contrario; si no vendes un millón de discos, no te pongo. Ya ni siquiera es el 40 principales de antes, que ponían a unos chavales que nadie sabía quiénes eran y te los metían hasta que los conocías. Ya ni eso. Nadie quiere poner un disco que no se vaya a escuchar. Pasa un poco como en las teles, todo es demasiado inmediato. En la radio puede sonar Hotel California, y eso está de puta madre, pero es raro que suene una banda nueva.

-En este nuevo compacto de Fito, ¿menos es más?

-No sólo en este disco. Es una opinión, no sólo mía, que afecta a muchas otras cosas, no sólo a la música. Por otra parte, sí es verdad que si tratas de que suene sencillo, va a sonar mejor. Aunque, muchas veces, es un engaño, porque suena sencillo y no es tan sencillo. Pero lo importante es el resultado, si a ti te suena sencillo, va a ser más agradable siempre.

-¿Qué queda en el Fito actual de aquél que grabó la primera maqueta de Platero y Tú en los estudios Arión de Pamplona?

-Eso es como si me preguntas del Fito que hizo la mili o del que hizo la comunión… Yo soy el mismo, pero está claro que el tiempo no pasa en balde. Creo que queda bien poco, y no lo digo en el mal sentido; queda bien poco porque han pasado más de 20 años. De lo que yo pensaba con 20 años a lo que pienso ahora con 43 qué queda: la ilusión por la música la tengo igual que cuando grabé por primera vez en Arion, pero la forma de ver la vida me cambió mucho. Por ejemplo, cuando grabé en Pamplona no tenía hijos, ahora estoy separado y tengo dos. En cuanto a si el éxito me ha cambiado, no lo sé, yo creo que no. De todas maneras, el otro día leí un titular de un rapero yanqui que me pareció cojonudo: “Si el dinero no te ha cambiado, es que no has ganado lo suficiente”.

-Para acabar, ¿qué prefiere Fito, una vida llena de éxitos con algún fracaso, o un vida con muchos fracasos y algún éxito?

-Yo creo que no me puedo quejar, y no me refiero sólo a la música. Tengo unos hijos maravillosos, he conocido gente y no dejo de conocer gente maravillosa e impresionante… Siempre digo que, si me muero mañana, me muero tranquilo. La vida me ha sorprendido siempre; y eso es lo que yo le he pedido a la vida. Musicalmente, he hecho mucho más de lo que nunca pensaba que podía hacer. La vida, para ser buena, debe tener fracasos.

Fuente: http://www.noticiasdenavarra.com/
Visto en: http://www.manerasdevivir.com

octubre 6, 2009 · Posted in Entrevistas, Noticias  
    

Comments

Comments are closed.